La línea como grito
Para Román, el dibujo no es un boceto preliminar, sino una entidad autónoma de fuerza telúrica. Sus trazos poseen una energía nerviosa y vibrante que parece diseccionar la realidad. A través de la línea, el artista explora la anatomía humana fusionada con lo bestial, creando un inventario de seres que habitan el inconsciente colectivo de América Latina.




















