En su obra, la técnica mixta se manifiesta como la unión de materiales tradicionales (óleo, acrílico, tintas) con elementos no convencionales que aportan texturas cargadas de significado, como el pan de oro, plumas, espejos y arena. Para Román, el uso de diversos materiales permite «traducir lo invisible en forma visible», creando lo que él denomina pensamiento encarnado.





























